Antes de pensar en maquillar nuestros labios, debemos asegurarnos de tenerlos en buenas condiciones para hacerlo, ya que el maquillaje, sobre todo si es muy llamativo, en lugar de tapar defectos los va a hacer más evidentes aún.
Si tienes los labios agrietados, secos o descamados, el primer paso es poner remedio a ese problema por medio de una exfoliación suave, una hidratación intensa y una protección adecuada para evitar que se repita.
Los labios pueden ser uno de los puntos más destacados del rostro. Sin embargo, antes de maquillarlos debemos estudiar con detenimiento la estructura de nuestra cara.
Lo ideal es resaltar aquellas partes que son más atractivas, y hacer que pasen más desapercibidas las que no nos gustan tanto. Por tanto, si tus labios te gustan, no dudes en hacerlos destacar, dejando el maquillaje de los ojos en un segundo plano.
Las texturas utilizadas para maquillar los labios van desde las más untuosas, que se suelen presentar en barra y tienen unos colores muy definidos y cubrientes, hasta el brillo labial con o sin color, tan utilizado últimamente por ser fácil de aplicar y aportar un toque de volumen. Existen también labiales líquidos que ofrecen una fijación absoluta, y como consecuencia, una duración mucho mayor, además de tener la ventaja de que, una vez secos, no manchan. El problema es que éste es un producto que reseca mucho el labio, por lo que en su presentación suelen incluir un brillo para aplicar encima.
Según mi criterio, el gloss es una opción adecuada para cualquier ocasión, cualquier estilo e incluso para cualquier forma de labios. Es capaz de hacer resaltar de forma espectacular unos labios gruesos y bien definidos, al mismo tiempo que da un aspecto cuidado y discreto para aquellos labios que no tienen el grosor o la forma adecuada para adoptar el papel protagonista.
El lápiz para delinear los labios es imprescindible, bajo mi punto de vista. Sin embargo, yo estoy en desacuerdo con quien opina que debe ser del mismo color que el labial que utilicemos.
En mi opinión, el delineador de labios se utiliza para corregir o resaltar la forma del labio, por lo que considero que debe ser de un tono lo más parecido posible al del propio labio.
El delineador debe tener una textura cremosa y es muy importante que esté bien afilado, para precisar bien a la hora de hacer una linea alrededor de los labios con el grosor deseado en cada zona.
Es importante utilizarlo, porque, además de hacer las correcciones necesarias, evita que el labial que utilicemos se extienda, sobre todo por la zona del labio superior, donde es posible que haya pequeñas arruguitas verticales.
El labial en barra es de textura completamente diferente al gloss y presenta un colorido mucho más variado e intenso. Es necesario poner un poco de atención a la hora de aplicarlo. Lo ideal es utilizar una prebase de labios, delinear, y a continuación ayudarnos con un pincelito para poner el color sobre el labio. Si utilizamos la barra directamente, es mucho más rápido, pero no vamos a conseguir la precisión que buscamos, ya que la punta de la barra no es capaz de alcanzar los contornos de la boca. No es necesario ni conveniente llegar a maquillar el labio hasta muy dentro, porque con ésto mancharíamos los dientes, lo que da un efecto desastroso. Tampoco hay que rodear las comisuras de la boca, porque el efecto es totalmente antinatural.
Si queremos conseguir una fijación mayor con el labial, después de delinear y aplicar el color con el pincelito, tomaremos un pañuelo de papel y lo colocaremos entre los labios, haciendo presión con éstos durante unos segundos. A continuación, aplicamos una capa de polvos sueltos, y volvemos a delinear y aplicar color. De esta manera nuestro labial quedará intacto durante horas.
En cuanto al color, como siempre digo, debemos seguir un poco más el propio instinto que ninguna regla establecida. Nosotras mismas sabemos con qué colores nos vemos bien y cuáles nos favorecen menos.
En general, los colores oscuros y los mates hacen un efecto óptico de reducción de volumen, mientras que obtendremos el efecto contrario si utilizamos tonos claros o brillantes.
A las mujeres de piel y cabellos oscuros les suelen sentar muy bien los tonos marrones y dorados, y en una línea más atrevida, los fucsias y los morados les favorecen bastante por regla general.
Las pieles claras se ven muy bien con los rosas, anaranjados y malvas, aunque el rojo de labios sobre un maquillaje bien elaborado hace que se vean espectaculares, sobre todo si tienen el pelo rubio.
Las chicas de piel dorada y pelo castaño suelen adaptarse bien a cualquier color, pero los tostados les van fenomenal, y el rojo también les sienta muy bien.
Para las pelirrojas, sin duda los tonos beige, los cobrizos y los rosas amarronados.
Los lápices labiales con base cromática azulada, es decir, los violetas, los malvas y los ciruela, hacen que los dientes parezcan más blancos, mientras que los de base amarillenta, como pueden ser los marrones o naranjas, e incluso los rosas, dan la sensación de dientes más amarillos.
En cualquier caso, y aunque no te guste llevar los labios maquillados, el cuidado de los mismos es muy importante a la hora de dar una imagen cuidada, por lo que es imprescindible hidratarlos al máximo y protegerlos del sol y de las temperaturas extremas.
Tanto si te maquillas los labios como si no lo haces, hidratarlos y protegerlos es la base para mantenerlos perfectos en cualquier época del año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario