miércoles, 28 de diciembre de 2011

Maquillaje para aerógrafo

La aplicación de maquillaje con aerógrafo es una técnica que se ha extendido mucho en los últimos años, sobre todo en el mundo de la televisión, cine y fotografía. Su uso no está limitado a la aplicación de la base, sino que se puede utilizar para dar sombras, colorete, labiales, y también para hacer maquillajes de fantasía faciales y corporales.
Hoy en día hay ya muchos centros estéticos que ofrecen este tipo de servicio para maquillaje de novia o fiesta, y los resultados son realmente espectaculares.
A pesar de la gran repercusión que ha tenido a nivel profesional esta nueva forma de maquillar, todavía hay mucha gente que desconoce este sistema, o que lo considera como algo lejano o inaccesible.
Un aerógrafo es un aparato que consta básicamente de un compresor y una pistola de tamaño y forma similar a la de una pluma estilográfica, la cual lleva incorporado un pequeño depósito.
El compresor va conectado a la pistola y su función es incorporar aire. El maquillaje sale por una finísima aguja situada en la punta de la pistola, y es micropulverizado, de manera que obtenemos un resultado mucho más homogéneo que con cualquier otro sistema, y además, utilizamos una cantidad notablemente inferior de producto, por lo que el resultado es también más natural, aunque no por ello menos cubriente.
El aerógrafo es un aparato que lleva utilizándose mucho tiempo para pintar, tanto figuras planas como tridimensionales, pero su aplicación al mundo del maquillaje ha sido, según mi punto de vista, un avance extraordinario.
El problema es que los aerógrafos específicos para usar con maquillaje son de uso estrictamente profesional, y son muy poco asequibles tanto por su elevado precio como por la dificultad de su uso, además de tener un tamaño poco apropiado para tener en casa.
Pero hay una solución a este problema, que, si bien no nos va a ofrecer los resultados de un maquillaje con aerógrafo profesional, nos puede resultar muchísimo más satisfactorio que el maquillaje convencional, y lo mejor de todo es que podemos tenerlo en casa.
Se trata de adquirir un aerógrafo pequeño, de los que se usan para dibujar o pintar maquetas. Lo podemos comprar en tiendas de manualidades o incluso en algunas jugueterías especializadas. El precio ronda los 50 euros y es muy fácil de manejar. Solo tenemos que enchufar el compresor, conectarlo a la pistola por medio de la manguera, y poner una pequeña cantidad de maquillaje en el depósito. El siguiente paso sería empezar a maquillarnos  presionando el botoncito que lleva la pistola.
Es muy importante que tengamos en cuenta algunos detalles muy importantes si queremos utilizar el aerógrafo en casa:

* El maquillaje utilizado debe ser especial para aerógrafo. Lo podemos encontrar en tiendas de estética especializadas. Este punto es muy importante, porque las bases que utilizamos normalmente, aunque sean fluidas, tienen una textura bastante más consistente que la que nos va a permitir el aerógrafo. El punto exacto es conseguir la textura de la leche. Si es más espeso, puede atascar o incluso romper la pistola, ya que el orificio de salida es muy pequeño. Además, los maquillajes para aerógrafo tienen una base acuosa, por lo que se pueden diluir con agua fácilmente, lo que nos va a permitir conseguir la textura adecuada. Los maquillajes normales no se suelen diluir con agua, sino con aceite, ya que tienen una base oleosa, así que no nos van a servir para utilizarlos de esta manera.

* Una vez utilizado el aparato, es importantísimo limpiar la pistola a fondo para que no queden restos de maquillaje dentro de ella. Tendremos que desmontarla, sumergirla en agua caliente con jabón y enjuagar escrupulosalmente todas las piezas antes de volverlo a guardar. Si el maquillaje se reseca dentro del aparato, lo más probable es que no podamos volver a usarlo porque se atascará.

Teniendo en cuenta el ritmo de vida que se lleva hoy en día, no es precisamente esta técnica la más cómoda para maquillarse a diario, pero hay ocasiones en las que merece la pena detenerse un poco más para conseguir unos resultados realmente sorprendentes. Lo ideal es utilizarlo en momentos en los que se dispone de un poco más de tiempo para poder limpiarlo después con calma, y dejarlo listo para su próximo uso.

Las ventajas que ofrece este sistema son, entre otras:

* El acabado es mucho más cubriente, ya que el maquillaje penetra perfectamente por todas las zonas, incluso las más difíciles. Es capaz de tapar cicatrices e imperfecciones bastante evidentes.

* El aspecto de la piel es muy natural, porque al estar micropulverizado, se utiliza una cantidad muy pequeña de producto.

* El maquillaje queda perfectamente adherido a la piel, sin aportar brillos. No mancha y queda fijado hasta que te desmaquillas, porque contiene silicona en su composición.

* Es la forma más higiénica de aplicar el maquillaje, ya que no entra en contacto directo con la piel. Al prescindir de esponjitas, brochas, borlas o cualquier otro instrumento de los que se usan para el maquillaje normal, estamos también evitando alergias e infecciones, ya que estos utensilios pueden acumular bacterias o arrastrar la infección de un simple granito por toda la superficie del rostro.

El único problema que se puede presentar a la hora de aplicarlo una misma es que tenemos que cerrar los ojos para pulverizarlo sobre el rostro, y hay personas que lo encuentran un poco difícil. En este caso será una tarea un poco más laboriosa y tendremos que dedicar algo más de tiempo que si nos lo aplica otra persona, pero tampoco es imposible, ya que podemos notar la sensación del maquillaje depositándose en la piel, y en cualquier caso es cuestión de ir parando y abrir los ojos para ver el resultado que estamos obteniendo.

Otro uso del aerógrafo es la aplicación del autobronceador. El acabado es, con diferencia, mucho más homogéneo que con ningún otro método, y por supuesto, como en el caso anterior, deberás buscar el producto apropiado para utilizarlo con tu aerógrafo.

En mi opinión, no hay ninguna otra manera de maquillarse en casa que consiga una perfección parecida.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mascarilla de aguacate para el pelo seco

Ingredientes:

* Medio aguacate

* 1 cucharada de aceite de oliva

* 1 yema de huevo

Batir los ingredientes con la batidora y aplicar la mezcla resultante sobre el cabello. Dejar actuar media hora y después lavar normalmente.

martes, 20 de diciembre de 2011

Luz de navidad

A pocos días de las fiestas navideñas, me parece interesante hacer un hueco para los dos colores estrella de esta época. Son sin duda el dorado y el plateado.
Los complementos en estos colores son capaces de transformar un vestido sobrio en festivo, aportando el toque de luz que necesitamos para ciertas ocasiones.
Son colores muy llamativos, por lo que nos pueden resultar un poco cargantes para usar a menudo, pero en épocas de fiesta se vuelven imprescindibles, teniendo en cuenta sobre todo, su gran capacidad para combinar con casi la totalidad de los demás colores.
El dorado se adapta muy bien a los colores cálidos, salvo el amarillo, y también destaca mucho sobre los verdes ligeramente amarronados, siendo, bajo mi punto de vista, el marrón su combinación perfecta. Con respecto a los "no colores" (blanco y negro), en mi opinión no les favorece tanto, aunque hay mucha gente que identifica el negro-oro como signo de glamour extremo. Es cuestión de gustos, pero yo considero que el dorado resta elegancia a ambos colores, e incluso me atrevería a decir que aporta un toque fúnebre al negro.
El plateado es algo más ligero, y por ello más versátil a la hora de hacer combinaciones con otros tonos. Para mi gusto, este color ejerce el efecto contrario al dorado con respecto al blanco y al negro. Los alegra con un punto festivo, al mismo tiempo que realza el color y es capaz de convertir en espectacular cualquier prenda sencilla.
Podemos combinar con plateado prácticamente  cualquier color, tanto frío como cálido, aunque, al contrario del dorado, los tonos amarronados son quizas los menos favorecidos en este caso.

Fijándonos ahora en nuestros propios rasgos físicos, y siguiendo el mismo criterio que a la hora de combinar oro y plata con tejidos, creo que el dorado está reservado casi exclusivamente para las chicas de piel y cabello oscuro, ya sean morenas o castañas. Es un color que realza de una forma espectacular las pieles morenas, pasando prácticamente desapercibido en chicas rubias o pelirrojas.
Por supuesto hay que tener en cuenta que cada persona es única y exclusiva, por lo que no hay mejor prueba para saber si un tono nos favorece más que otro que probárnoslo delante del espejo y comparar.
El plateado, en cambio, favorece a todo el mundo, realzando muchísimo tanto las pieles claras como las más tostadas. Unos complementos en plateado van a ser, en mi opinión, sin lugar a dudas, un éxito asegurado para cualquiera.

De cualquier manera, es más recomendable siempre que estos colores vayan combinados con otro, ya que utilizarlos de manera única puede recargar demasiado el resultado final. Con los estampados hay que tener cuidado especial, a menos que el tejido no contenga mucha variedad de colores o que el oro o plata estén integrados dentro del mismo estampado.

Y con respecto al maquillaje, igualmente podemos utilizar sin miedo a equivocarnos los tonos oro con toda su gama en pieles morenas, y combinado con sombras y coloretes en toda la gama de colores tierra o verdosos, mientras que las pieles claras se verán claramente más favorecidas con tonos fríos, como los azules y verdes, realzados con toques plateados.

La forma de aplicar el punto de luminosidad tan característico de estas fiestas puede ser en forma de sombra de ojos, más indicada para dar un toque en el arco de debajo de la ceja, o bien como tono de base del iluminador. También podemos encontrar delineadores líquidos para ojos en estos colores, pero es aconsejable no aplicarlos en toda la linea de pestañas, sino solamente en la mitad interior, es decir, desde el lagrimal hasta el punto medio del ojo, y solo en el párpado superior. Para el resto, utilizaremos un tono oscuro que es lo que va a dar profundidad a la mirada.
En cuanto a las máscaras de pestañas, es mejor elegirla siempre un poco más oscura que nuestro propio color, porque se trata de intensificar. Los colores dorado o plateado nos van a hacer el efecto contrario del que queremos conseguir al aplicar la máscara, así que no considero que sean la opción adecuada. Ocurre lo mismo con los labiales. La única forma de que nos favorezca un dorado o plateado en los labios va a ser si utilizamos un gloss transparente con micropartículas de estos colores, o bien aplicando un toque de oro o plata sobre un tono oscuro que hayamos elegido de base.
Los brillos sobre la piel pueden ser muy favorecedores, aunque el efecto es mucho mejor si se colocan en zonas estratégicas como el centro del escote o las sienes. Si no te gusta el brillo excesivo, pero quieres dar una luminosidad especial a tu piel en estos días, puedes usar una hidratante corporal de efecto nacarado, con la que conseguirás el acabado perfecto para lucir una piel divina.

Ahora que todavía faltan unos días para las fiestas, puedes empezar a experimentar con estos colores, ver el que más se adapta a tu estilo y a tus características físicas y elegir aquél con el que te encuentres más favorecida. Es tiempo de brillar. No pierdas la ocasión.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Tu modelo a seguir

Todas las personas, desde el momento en que nacemos, empezamos a desarrollar una personalidad propia y única, pero, a pesar de que escuchamos muy a menudo consejos que nos invitan a ser "nosotros mismos", es el mismo ambiente en el que nos desenvolvemos el que nos corta las alas para reforzar la personalidad que llevamos dentro.
No está mal observar a nuestro alrededor y adoptar modelos que nos gusten de otras personas. Lo que en mi opinión es un grave error es seguir una pauta fija bajo la cual nuestros propios gustos queden en un segundo plano y no seamos capaces de sacarlos al exterior.
Bajo mi punto de vista, el hecho de ser "tú misma" se va a basar precisamente en que tu modelo a seguir sean las cosas que a tí realmente te gustan y no lo que está establecido como bonito o feo.
La moda es casi siempre la tabla de salvación de aquellas personas a las que les gusta vestirse o maquillarse de forma determinada, pero no lo hacen porque no ven a su alrededor a nadie que les pueda acompañar. Hay muchas personas que tienen que esperar a que salga una moda determinada para poder atreverse a usarla, con el respaldo de que ahora hay más gente que lo lleva.
Mi consejo es que nunca tengas miedo de ser única.
No desperdicies el tiempo limitandote a hacer lo mismo que los demás. Si te apetece maquillarte o vestirte de una forma determinada, hazlo.
Seguramente habrá quien no lo comprenda, y lo más probable es que la gente que te critique sean mujeres descuidadas a las que no les importa nada su aspecto físico, y que no son capaces de dedicar ni un minuto a realzar su propia imagen, lo cual es suficiente motivo para no prestar la más mínima atención a lo que puedan opinar.
Tampoco estarán de acuerdo contigo aquellas mujeres que no se atreven a cambiar su estilo porque dejaron atrás hace mucho tiempo su personalidad para disfrazarse de personas normales y dedicarse a criticar a todo aquél que tenga un ápice de iniciativa.
No es cuestión de que te tengas que disfrazar para ser única. Lo que te quiero decir es que busques las cosas que te favorecen y te hacen verte mejor, y las uses sin miedo, sin hacer caso de comentarios vacíos de personas que seguramente no te importan.
Solo tú sabes lo que te gusta, no te dejes influir por nadie y ríete de la mediocridad.
Y si todavía te sigue importando la opinión de los demás, piensa si prefieres pasar desapercibida entre un montón de idiotas, o ser admirada por unas cuantas  personas inteligentes.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La manzanilla

La manzanilla es una planta clasificada dentro del grupo de hierbas aromáticas.
Es conocida por los beneficios que aporta a la hora de aliviar molestias gastrointestinales, tanto en niños como en personas adultas.
Pero esta hierba tiene otras muchas propiedades que, por ser desconocidas para muchos, no se aprovechan como deberían.
Podemos beneficiarnos de los efectos de la manzanilla tanto a nivel interno como externo.
Tiene componentes antiinflamatorios, desinfectantes, protectores y reparadores de los tejidos, por lo que está indicada para cualquier problema digestivo como el cólico, úlcera gástrica, gastritis, diverticulosis o diverticulitis, pero además, facilita la producción de bilis, por lo que nos ayuda a proteger el hígado.
Facilita la expulsión de gases, y alivia el dolor de estómago, así como cualquier molestia originada por enfermedades como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, ya que tiene efectos ligeramente sedantes y ayuda a relajar el intestino.
Sus efectos sedantes pueden servir también para aliviar estados de nerviosismo, que se pueden manifestar en forma de tensión, palpitaciones, e incluso dolor de cabeza.
Esta misma propiedad hace que también sea muy adecuada en casos de dolor menstrual, ya que al ser un relajante, contribuye a hacer desaparecer los espasmos que se producen durante o antes de la menstruación.
Es muy beneficioso hacer vapores con esta infusión en casos de sinusitis, asma, catarros y gripes, ya que reducirá la inflamación y desinfectará la zona, así como realizar enjuagues en frío para aliviar dolores y molestias dentarias causadas por infecciones, o llagas en la boca. Incluso en los casos de infección en la garganta, es recomendable hacer gárgaras con la infusión. Estimula, además, la producción de saliva, por lo que nos va a reducir la sensación de sequedad en la boca.
Es ligeramente diurética, por lo que nos va a ayudar a limpiar nuestro organismo, y tomada en alta concentración puede provocar el vómito, lo cual nos beneficia en caso de intoxicación.
También nos ayuda a eliminar las grasas en la sangre, y por lo tanto es muy indicada para disminuir el colesterol, y tiene efecto vasodilatador, por lo que ayuda a disminuir la presión arterial.

Su uso externo es quizá menos extendido, pero no por ello menos beneficioso. Es indicada para la desinfección y cicatrización de heridas, ampollas y granos. En las pieles con acné puede ser utilizada en frío como tónico facial, pulverizandola directamente sobre la piel, en compresas, vapores o lavados.
Podemos cuidar nuestro cabello realizando después del lavado habitual, un último enjuague con una infusión de manzanilla. Evitará la descamación del cuero cabelludo, eliminará el picor y aportará brillo al pelo, además de aclararlo ligeramente de color.
También se puede aplicar sobre los ojos en forma de compresas en casos de conjuntivitis, orzuelos o de cansancio e irritación, aunque no está indicada para las alergias.
Como baño de asiento, ayuda en el tratamiento de hemorroides e infecciones vaginales.

Es, por tanto, más que aconsejable tener siempre manzanilla en casa, y utilizarla en casos de irritación, inflamación o infección, ya sea interna o externa, sola o combinada con los medicamentos que nos aconseje nuestro médico, ya que nos va a ser de gran ayuda y, al ser un producto totalmente natural, no tiene efectos secundarios y la podemos utilizar con la frecuencia que queramos.

Tónico limpiador de pepino

Ingredientes:

* Un pepino

* Medio litro de agua

Corta el pepino sin pelar en trozos pequeños y añade el agua. Ponlo en una olla o cacito a fuego lento durante media hora. Pasado este tiempo retira del fuego y déjalo enfriar.
Cuela el líquido resultante y guárdalo en la nevera en un frasco de vidrio cerrado herméticamente.
En estas condiciones de conservación, tu tónico puede aguantar perfectamente una semana.

Limpieza facial

Para conseguir tener una buena piel, y que los resultados del maquillaje sobre la misma sean satisfactorios, el primer paso es, sin duda, la limpieza.
Para limpiar nuestra piel a diario solo vamos a necesitar un gel  espumoso de aclarado con agua, una leche limpiadora y un tónico facial.
Por la mañana solo tienes que lavarte la cara con el gel, repartiéndolo bien por todo el rostro con ayuda de los dedos, haciendo movimientos circulares, e insistiendo más en las zonas donde se suele acumular más la grasa, como la frente, nariz y barbilla. Después  de secar bien la piel, lo más conveniente es aplicar un tónico, cuya función va a ser terminar de limpiar, refrescar, calmar y cerrar los poros.
Cuanto más frío esté el tónico, más efectivo será, así que una buena opción es conservarlo en la nevera.
Para aplicarlo, se suele empapar un disco de algodón y después pasarlo suavemente por todo el rostro, pero de esta manera desperdiciamos una buena cantidad de producto cada vez que lo utilizamos, así que es mejor utilizar un pulverizador, y una vez rociada la piel podemos dejar que seque o bien retirar el exceso con un algodón o un pañuelito de papel.
Como tónico puedes utilizar uno de los que se comercializan especialmente para este fin, aunque para mí lo mejor es el agua de rosas o de avena, que son mucho más económicos y dan muy buenos resultados, además de que les puedes dar muchos más usos.
Con estos dos pasos quedaría completada la limpieza matinal, y ya tendríamos la piel preparada para ponernos la crema hidratante.
Por la noche, el procedimiento es el mismo, pero si te has maquillado, antes de esta limpieza deberás eliminar cualquier resto de maquillaje con una leche limpiadora. Primero repartes generosamente el producto por toda la cara, y a continuación, con la ayuda de unos discos desmaquillantes o tissues faciales, retiras toda la limpiadora, eliminando con ella todo resto de maquillaje.
Una opción más cómoda e igualmente eficaz es utilizar toallitas desmaquillantes. Las puedes encontrar en cualquier tienda y son muy prácticas para llevar de viaje.
Para desmaquillar los ojos y los labios puedes utilizar un desmaquillante específico, aunque para mí la mejor opción es el aceite de almendras dulces. En un disco de algodón ligeramente humedecido (lo puedes pulverizar con agua de avena o de rosas), pones un par de gotitas del aceite y lo deslizas suavemente por los ojos. Además de eliminar el maquillaje perfectamente, estarás nutriendo tus pestañas. Además, si has utilizado una mascara  resistente al agua, es posible que con un desmaquillante normal no consigas retirarla por completo. Para eliminar los restos de este tipo de máscara es necesario un producto bifásico, que tiene una parte acuosa y una parte oleosa, o sea, lo mismo que has conseguido al humedecer el algodón y después poner el aceite de almendras.
Es muy importante limpiar la piel por la noche, ya que durante el sueño es cuando más se regenera, y cuando aprovecha mejor los tratamientos que apliquemos. Dormir con la piel maquillada es muy perjudicial, y los daños que se producen en la piel son prácticamente irreparables, así que adoptar la costumbre de  limpiarse la cara antes de ir a dormir es una obligación que poco a poco se irá convirtiendo para tí en un placer, y a la larga, una necesidad.
A pesar de la limpieza diaria, en la piel se van acumulando células muertas que van dándole un aspecto apagado, haciendo que pierda brillo y suavidad. Es necesario exfoliar la piel para resolver este problema.
La exfoliación no es, bajo mi punto de vista, conveniente ni necesario realizarla a diario. Una piel sensible puede verse perjudicada si la exfoliamos con mucha frecuencia, y en cualquier caso, con una vez a la semana tendríamos más que suficiente. Los geles limpiadores que incorporan exfoliante y son para usar a diario no me parecen una buena opción, ya que resultan bastante agresivos para un uso tan continuado.
Una vez a la semana también, y siempre después de haber limpiado y exfoliado la piel, podemos abrir los poros con una sauna facial. Diez minutos de exposición a los vapores serán suficientes, y a continuación, con la piel seca, podemos extraer los puntos negros, con mucho cuidado de no desgarrar la piel. Y una vez que hemos abierto los poros con el vapor, cualquier mascarilla nos va a resultar doblemente efectiva, ya que penetrará mucho más profundamente en este momento.
Pasado el tiempo de actuación de la mascarilla solo nos queda aclararla y volver a cerrar los poros con nuestro tónico. Una capa generosa de crema hidratante completará el proceso.
Si eres constante en este ritual de limpieza diario y semanal, no vas a necesitar visitar el salón de belleza, salvo que te quieras hacer un tratamiento más específico. En mi opinión, es un lujo poder hacer en casa la limpieza del rostro, porque, además de suponer un ahorro importante, se pierde mucho menos tiempo y lo puedes hacer a la hora que prefieras. Tú eres la más indicada para cuidar tu piel, solo tienes que observarla un poco y ella te irá diciendo lo que necesita en cada momento.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Aceite de oliva para los labios

Si tienes los labios muy resecos o incluso agrietados, extiende sobre ellos una gota de aceite de oliva antes de acostarte. Si la piel de tu rostro es muy seca, puedes extenderla un poco por el contorno para suavizar toda la zona.

Los correctores

El corrector es un producto de composición parecida a la base de maquillaje, pero de textura mucho más densa y cubriente. Se utiliza para disimular imperfecciones localizadas que nuestro fondo de maquillaje habitual no va a conseguir cubrir.
Los correctores, al ser de aplicación local, suelen presentar formatos pequeños. En cuanto a la textura, los podemos encontrar más fluidos o más densos, pero en cualquiera de los casos vamos a conseguir mejor resultado a la hora de tapar una pequeña imperfección con el corrector más fluido que con la base más densa.
En cuanto a los colores, existe también una amplia gama.
Los más utilizados sin duda son los tonos beige. Se usan para aclarar zonas más oscuras o para resaltar las partes más hundidas de la cara. En este caso lo mejor es elegir uno que sea dos o tres tonos más claro que la base de maquillaje que vayamos a utilizar.
Si la imperfección que queremos cubrir presenta tonos rojizos, amarillentos o violáceos, vamos a seguir el mismo criterio que para la prebase, es decir, vamos a elegir un color complementario al que queramos disimular.
Los colores complementarios son:

Azul ----- Naranja

Violeta -- Amarillo

Rojo ---- Verde

Así pues, por ejemplo, a la hora de disimular unas ojeras muy oscuras con tendencia al color violeta, vamos a aplicar un corrector amarillo para contrarrestar el tono de base.
Si la zona que queremos corregir es muy amplia, es más aconsejable recurrir a la prebase, ya que el corrector podría ser demasiado denso y dar a la piel un aspecto muy recargado.
Aplicaremos el corrector antes de la base de maquillaje, preferentemente con un  pincelito sintético. Después, lo dejamos secar un momento y a continuación ya podemos maquillar como de costumbre.
En mi opinión, el uso del corrector no es necesario para un maquillaje diario, igual que ocurre con la prebase, pero sí es imprescindible contar en nuestro neceser, al menos con uno beige y otro verde (algunas marcas tienen barras bicolor con estos dos tonos), ya que los vamos a necesitar en muchas ocasiones.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Mascarilla para eliminar puntos negros

Ingredientes:

* Un trozo de pan
* Una tacita de leche caliente

Mezclar bien el pan con la leche caliente  hasta conseguir una pasta homogénea. Colocar la mezcla resultante sobre el rostro o bien sobre el área afectada. Dejar actuar 20 minutos y aclarar con abundante agua templada.

La gelatina

La gelatina es un alimento compuesto básicamente por proteína (84-90%). Además, contiene sales minerales (1-2%) y agua.
La proteína que la compone es extraída del colágeno, una sustancia que nuestro cuerpo produce de manera natural, en grandes cantidades a edades tempranas, pero que va disminuyendo a medida que avanzamos en edad. A partir de los 30 años, el cuerpo empieza a reducir su producción de colágeno, por lo cual es fundamental incorporar un aporte extra, y esto lo vamos a conseguir básicamente con la alimentación.
En el mercado existen gran cantidad de cremas que contienen colágeno en su composición, pero la forma más efectiva de incorporarlo a nuestro organismo es consumir alimentos que lo contengan, ya que no solamente es beneficioso para la piel, sino para la formación y mantenimiento de músculos, huesos, tendones, cabello, uñas, y en general, todas las estructuras del cuerpo.
Además de ser responsable de muchas funciones vitales, el colágeno ayuda a disminuir la inflamación, el dolor en huesos y músculos, reduce el apetito, aumenta la resistencia al hacer ejercicio, y aporta calidad a la piel, cabello y uñas, ayudando activamente en la cicatrización de heridas y mejorando el tono.
Por tanto, el consumo regular de gelatina nos va a beneficiar con todas las propiedades del colágeno, sin producir en nuestro organismo ningún efecto secundario. No contiene colesterol, ni azúcares ni grasas, por lo que puede ser consumida por todo el mundo sin ningún riesgo para la salud.
La gelatina es un alimento inodoro, insípido e incoloro, por lo que se puede incorporar sin problema a cualquier receta a la que queramos dar consistencia, restar hidratos de carbono y grasas, o simplemente enriquecer con más proteína.
Es capaz de retener agua, por lo que evitará la deshidratación de la piel. Incluso, en personas con dificultades para ingerir líquidos, se utiliza como sustituto de éstos.
No hay ninguna edad a la que no se pueda tomar gelatina. Para los niños es un estupendo alimento, y una ayuda para la formación y crecimiento de los músculos y huesos. Es digestiva, hasta tal punto que la podemos incorporar sin problemas a una dieta blanda. Nos ayuda a hacer la digestión, y contribuye a solucionar tanto el problema del estreñimiento, aportando agua, como las diarreas, reteniéndola.
En ancianos, además de resultar sumamente agradable para su consumo, es un estupendo aliado en la lucha contra la osteoporosis, la artritis y todos los problemas relacionados con huesos y músculos.
Así pues, y dados los innumerables beneficios de este alimento, reconocido como tal por la Organización Mundial de la Salud, y teniendo en cuenta que en ningún caso nos va a perjudicar, sobra decir que debemos incorporarlo a nuestra dieta diaria y a la de nuestra familia, para mejorar el funcionamiento del organismo y nuestra apariencia externa.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mascarilla anti-estrés de patata

Ingredientes:

* Dos patatas medianas

Hierve una de las patatas y hazla puré. Ralla la otra patata y mezcla las dos. Coloca la mezcla sobre la cara, cuello y escote, déjala actuar durante 20 minutos y aclara con agua templada.

Las prebases

La prebase es un producto que se utiliza antes del maquillaje, para preparar la piel.
Con su uso logramos resultados que la base por sí sola no es capaz de alcanzar, por lo que a la hora de realizar un maquillaje completo, la aplicación de la prebase es, según mi criterio, indispensable.
Podemos clasificar las prebases en tres grupos:

* Para ojos:
Generalmente se suele presentar en textura cremosa o líquida. Se utiliza para fijar la sombra de ojos, evitando con ello la formación de los antiestéticos pliegues en los que el color queda acumulado. Además, sirve para intensificar el tono de color que hayamos elegido para maquillar el párpado.
Su aplicación es muy sencilla. En ocasiones, en la presentación del producto viene incorporado el pincelito para extenderlo, pero también podemos usar una esponjita de maquillaje, o incluso los propios dedos.
Se trata de cubrir la totalidad del párpado superior.
Otra opción para fijar las sombras en polvo y conseguir colores más intensos es poner una sombra en crema a modo de prebase. De esta forma, el polvo quedará adherido a la crema y conseguiremos una mayor duración, pero en cualquier caso no tendremos el mismo resultado que con la prebase.

* Para labios:
Son menos utilizadas, pero no por ser menos efectivas. Se suelen presentar en un formato similar al del gloss o la barra de labios, y su utilidad es prácticamente la misma que la de los ojos, fijar el maquillaje, intensificar el color, y en este caso, hay algunas marcas que incluyen también agentes de efecto volumen para engrosar los labios. Los de este último tipo se pueden aplicar también por encima del labio superior, y nos sirve para disimular pequeñas arruguitas que tengamos en esa zona.

* Para la piel del rostro:
Dentro de este tipo de prebases, podemos hacer una segunda división

_ Transparentes:
Sirven para fijar la base de maquillaje, alisar la piel, cerrar los poros, iluminar, y hay algunas marcas que incorporan un efecto ligeramente tensor. Algo parecido a una ampolla flash, pero más suave.

_ De color:
Además de fijar el maquillaje, su función principal es unificar el tono de la piel, además de iluminar.
El color de la prebase va a depender de cada caso específico, e incluso puede haber ocasiones en las que tengamos que utilizar más de un color para corregir diferentes zonas de la cara.

Blanco: Se usa básicamente para iluminar, y también evita que los poros se manchen con el color del maquillaje de base. En mi opinión, es indispensable en un maquillaje de novia.

Verde: La utilizaremos para disimular rojeces.

Amarillo: Indicada para manchas oscuras, o para pieles con tendencia violácea.

Rosado: Para contrarrestar el color verdoso de la piel.

Malva: Para iluminar pieles apagadas o muy claras y con tonos amarillentos.

El principal problema que suele presentar la prebase de color es que suele ser un producto bastante denso y difícil de difuminar, aunque su presentación sea fluida, ya que de otro modo no cubriría las imperfecciones.
Si vamos a hacer la aplicación en puntos concretos del rostro, podemos utilizar los dedos, un pincel o una esponjita, pero si queremos cubrir todo el rostro, podemos mezclar la prebase con la base de maquillaje habitual, y conseguiremos el efecto deseado sin que la tarea nos resulte muy complicada.

Aunque es un producto cada vez más conocido y su uso se está extendiendo cada vez más, la prebase no es un elemento imprescindible, según mi criterio, para un maquillaje diario, a menos que tengamos algún problema específico o puntual en alguna zona. Sin embargo, sí es muy recomendable añadir al menos una prebase a nuestro neceser de maquillaje, para usarlo en ocasiones en las que necesitemos o simplemente nos apetezca recurrir a ella para tener un aspecto más radiante que de costumbre.
Si no tienes claro cual puede ser más adecuada para tu tipo de piel, seguramente es que no tienes ningún problema que sea muy evidente, así que lo más acertado será que te decidas por una transparente, aunque no está de más que tengas una de color verde, porque es el único color que alguna vez seguro te va a hacer falta, ya sea para disimular un granito, un roce o una pequeña heridita.
Por último, aconsejarte como siempre que el producto sea de calidad. Ten en cuenta que lo vas a tener en contacto directo con la piel durante muchas horas, y aunque te parezca algo caro, te va a durar muchísimo, aunque lo utilices a diario.

El reflejo de tu interior

No hay nada más dañino para nuestra propia imagen que tener un concepto negativo de nosotros mismos.
Vamos a fijarnos ahora un poco en los demás para ser capaces de reconocer en nosotros un fallo que cometemos a menudo.
Seguro que entre toda la gente que conoces, ya sean personas de tu entorno o personajes públicos, hay personas que no te parecen guapas, pero que te resultan sumamente atractivas.
Solo hace falta pararse a pensar un poco para descubrir que lo que nos resulta atractivo de estas personas es su actitud, la imagen que ellos tienen de sí mismos. Ellos han decidido "ir de guapos" por la vida, se cuidan, se visten con la ropa que más les favorece, corrigen o disimulan lo que no les gusta de sí mismos, y salen a la calle seguros de sí mismos, llegando en muchas ocasiones a hacer sombra a muchas otras personas que tienen un físico mucho mejor.
La imagen que damos no es más que el reflejo de nuestro propio interior. Si piensas que eres fea, los demás te van a ver así. Ese es el fallo.
Es urgente que empieces a mirarte con otros ojos. No lo dejes para el lunes que viene, ni para primeros de mes, ni para después de las fiestas. Empieza hoy, ahora.
Al principio te costará creer que vas a conseguir algo, sobre todo si tienes la autoestima muy baja, pero en un corto plazo empezarás a notar que los demás te ven como tú quieres que te vean.
Y para empezar con buen pie, nada mejor que un pequeño cambio de imagen. No hace falta una transformación espectacular. Arréglate hoy un poco más que de costumbre, mírate al espejo, sal a la calle con una sonrisa y verás como los demás lo notan, y hasta habrá alguien que te diga que hoy estás más guapa.
No caigas en el error de guardar tus mejores ropas, maquillajes y complementos para ocasiones especiales. Úsalo todo. Ponte lo que te apetezca el día que quieras. Cualquier momento es bueno para sentirse bien, y las cosas que nos compramos están para disfrutarlas, no para guardarlas en un cajón a la espera de un acontecimiento especial.
La vida está llena de situaciones que merece la pena aprovechar. No te quedes entre el público. Actúa, sé tú misma y ¡vive!

sábado, 10 de diciembre de 2011

Primeros pasos

Lo primero que debes hacer si quieres verte y que los demás te vean bella es respetarte a tí misma.
A menudo las críticas más duras las recibimos de nosotras mismas.
No se trata de engañarte ni de conformarte. Se trata de aceptarte.
Mírate al espejo y, por primera vez, no te mires con los ojos de los demás. Reconoce en tu cara y en tu cuerpo las cosas que a tí realmente te gustan y las que no.
Vamos a intentar resaltar lo más posible todas las cosas que te gustan de tí. Por ejemplo, si lo que más te gusta de tu cara son los labios, ahí es donde vamos a centrar la atención. Tus labios serán, en este caso, los protagonistas. Los vas a maquillar con intensidad, los vas a cuidar y vas a hacer que luzcan espectaculares a todas horas, de manera que sea ese el centro de atención y nadie se fije en otros rasgos que te gustan menos.
Ahora vamos a fijarnos en lo que no nos gusta. La pregunta es: ¿se puede arreglar?
En mi opinión, hoy en día todo tiene arreglo. El problema es que a veces el precio que tenemos que pagar para mejorar algo es demasiado alto.
La felicidad no se logra a base de amargura, serás feliz cuando seas capaz de estar contenta el máximo tiempo posible, así que, si para cambiar algo de tu cara o cuerpo vas a tener que estar sufriendo, mejor olvídalo.
Si decides, por ejemplo, perder algún kilo que te sobra, la dieta y el ejercicio deberán ser para tí un motivo de ilusión, no una tortura por la que vas a tener que pasar durante un tiempo indeterminado. Sonríe cada vez que hagas un pequeño esfuerzo, y no pienses nunca en lo que te estás perdiendo, sino en lo que estás ganando.
Supongamos ahora que los fallos que encuentras en tu cuerpo son muy difíciles de resolver.
En este caso, ese es el punto que debes intentar disimular. Poniendo el mismo ejemplo de antes, pero al contrario, si son tus labios lo que no te gusta, entonces vas a intentar no resaltarlos. Esto no quiere decir que no los cuides, sino que no les des protagonismo a la hora de maquillarlos.
Resumiendo un poco, lo que te propongo es resaltar mucho lo que te gusta de tu cara y tu cuerpo, y disimular lo que te gusta menos. Fácil, pero muy efectivo. Empieza hoy mismo y te sorprenderás del resultado.

La base de maquillaje

La base es un producto imprescindible a la hora de realizar un maquillaje correcto. Como su propio nombre indica es el fondo sobre el que vamos a maquillar, y por lo tanto, nos va a servir para unificar el tono de la piel, cubrir pequeñas imperfecciones y alisar la textura del rostro.
Es éste quizá el producto que más ha evolucionado en cuanto a composición en los últimos tiempos, pasando de ser simplemente un fondo con textura y color, a llevar incorporados agentes de tratamiento y cuidado facial.
Sin embargo, antes de aplicar cualquier base de maquillaje debemos preparar la piel correctamente, ya que la hidratación o tratamiento que nos puede aportar esta base no va a ser suficiente para las necesidades habituales del cutis.
Es un error pensar que maquillar el rostro a diario puede ser contraproducente para la piel. Al contrario, la base de maquillaje, además de aportar beneficios estéticos evidentes, nos protege de la agresión de los agentes externos, siempre que elijamos un producto de calidad y adecuado a nuestro tipo de piel.
En el mercado existen diversos tipos de texturas para el fondo de maquillaje:

* Compacto:
Tiene una base de aceite y está especialmente indicado para pieles secas. Viene presentado en un estuche bastante cómodo de transportar, y a menudo incorpora la esponjita aplicadora.
Otra forma de presentación del maquillaje compacto es el stick o barra. Este es el maquillaje que más cubre. Normalmente se usa para teatro y televisión.

* Fluido:
La base puede ser oleosa o acuosa, y puede ser más o menos cubriente. Es adecuado casi para cualquier tipo de piel, pero en el caso de los cutis grasos, debemos elegir una variedad oil-free.

* Polvo:
No es indicado para cubrir imperfecciones, sino más bien para matizar brillos o bien para fijar una
base fluida o cremosa.

En mi opinión, lo más práctico es elegir un maquillaje fluido de cobertura alta, y después adaptarlo a las necesidades de cada ocasión. El acabado que obtengamos no solo va a depender de la textura del maquillaje, sino también de la forma de aplicación que elijamos y la cantidad que pongamos sobre la piel.

Una vez elegida la textura, debemos seleccionar el color.
Es un error intentar oscurecer la piel utilizando una base de maquillaje varios tonos por encima del nuestro. Con esto, lo único que conseguiremos es que quede un efecto antinatural, nos envejezca unos años, intensifique las imperfecciones (al oscurecer, se van a ver más las manchitas) y además, que nos quede la cara manchada después de unas horas, pues al irnos tocando con las manos,  al roce de la ropa, o incluso con el sudor, se irá quitando el  color de algunas zonas. Otro punto en contra del maquillaje oscuro es que el contraste de la cara con el cuello o las manos es bastante evidente y nada favorecedor.
Por todos estos motivos, a la hora de elegir el tono debemos buscar el más parecido a nuestra propia piel.
Si ponemos una pequeña cantidad del producto sobre la parte interior de la muñeca, será más fácil acertar con el color.
Normalmente los tonos de maquillaje vienen numerados, y hay veces que encontramos varios números que se asemejan bastante a nuestro color, con la única diferencia de que algunos son algo más rosados y otros más amarillentos. Lo más acertado en este caso es elegir la segunda opción, es decir, el que tienda más al amarillo que al rosa. Esto es porque la mayoría de las pieles tienden más al color amarillo que al rosáceo, y al aplicar un maquillaje con matices amarillentos nos va a quedar mucho más natural.

Una vez que tenemos claro el color y la textura del maquillaje que queremos comprar, lo último que nos queda por decidir es la marca.
Mi opinión personal es que busquéis siempre productos de calidad. En ocasiones, el precio de un maquillaje bueno y uno malo es muy parecido. El mejor lugar para compar maquillaje es una tienda especializada en productos estéticos, porque además de ser atendidos por personal cualificado, vais a encontrar material de uso profesional a muy buen precio.
Y sobre todo, no os dejéis deslumbrar por la publicidad. En muchas ocasiones, es mejor huir de los productos demasiado conocidos, ya que gastan un porcentaje muy alto en anunciarse, restando calidad al producto para que el precio final sea razonable.




                    

viernes, 9 de diciembre de 2011

Exfoliante de azúcar

Ingredientes:

* 1 cucharadita de aceite de oliva
* 1 cucharadita de azúcar
* 1 cucharadita de zumo de limón

Mezclar todos los ingredientes y aplicar sobre la piel con movimientos circulares suaves. Aclarar con abundante agua.
Si tienes la piel fina o sensible, es mejor que no utilices esta exfoliante en la cara, porque te puede resultar un poco agresiva, pero la puedes usar en las manos, pies, rodillas y talones.

Mascarilla hidratante para piel mixta o grasa

Ingredientes:

* 3 cucharadas de yogur natural
* 1 cucharadita de miel
* 1 clara de huevo

Batir la clara a punto de nieve, y después, añadir el yogur y la miel hasta conseguir una pasta homogénea. Aplicar sobre la cara, cuello y escote. Dejar actuar unos 20 minutos y aclarar con abundante agua.

Consejo: Si mezclas la yema que te ha sobrado con un poco de aceite de oliva, tendrás una estupenda mascarilla para el pelo. Aplícala en los largos y puntas, déjalo actuar unos 15 minutos, y después, lávalo normalmente.

Mascarilla hidratante para piel seca

Ingredientes:

* 3 cucharadas soperas de yogur natural
* 1 cucharadita de miel
* 1 yema de huevo

Mezcla todos los ingredientes en un recipiente, y después aplica el producto sobre la cara, cuello y escote. Déjala actuar unos 30 minutos y retírala con abundante agua.

Consejo: no tires la clara del huevo, si la guardas en la nevera te puede valer para hacer al día siguiente otra mascarilla, simplemente montándola a punto de nieve y aplicándola por la zona a tratar. La clara del huevo es colágeno puro, aprovéchate de sus efectos sobre la piel y el pelo.

Viernes mágicos

El viernes es para mí el mejor día de la semana. Es por eso que he elegido este día para dedicar un par de horas a hacerme todos los tratamientos faciales y corporales que durante la semana normalmente no suelo hacer.
Evidentemente, no todo el mundo tiene el viernes como día preferido, o a lo mejor no es éste el día en que tienes más tiempo. Elige, pues, el día que prefieras, y le colocas tú misma la etiqueta de "mágico".
Es más divertido si te reúnes con unas cuantas amigas a las que también les guste el tema.
Antes de empezar a hacer nada, te pones un poco de aceite de oliva o de almendras dulces en el pelo. Lo ideal es aplicarlo con los dedos, mechón por mechon, pero sólo de la mitad del pelo para abajo. Se trata de hidratar los largos y las puntas, no de engrasar la raíz. Luego, te lo recoges con una pinza, y mientras hace efecto ya puedes empezar a limpiarte la cara.
Para la limpieza del cutis semanal, lo ideal es tener en casa un gel facial de aclarado con agua, una crema exfoliante y una mascarilla hidratante.
Primero te lavas la cara con el gel, haciendo con la espuma pequeños círculos por todo el rostro. Insiste sobre todo en las aletas de la nariz, frente y barbilla, que es donde se suele acumular más la grasa. Aclaras toda la espuma con abundante agua templada y a continuación, cuando la piel está todavía un poco húmeda, te pones la crema exfoliante.
Al exfoliar la piel, la limpiamos de células muertas que se van acumulando, y la dejamos suave y despejada para que actúe mejor cualquier tratamiento que pongamos a continuación.
Después de este paso lo ideal es abrir los poros con vapor. En el mercado puedes encontrar saunas faciales, que están diseñadas especialmente para este fin, y su precio no es muy alto. Puedes comprarla desde 15 euros en cualquier centro comercial o tienda de electrodomésticos.
Pero si no quieres comprar la sauna facial, puedes recurrir al método tradicional, que es exactamente igual de efectivo, aunque algo más incómodo. Se trata de poner a calentar agua en una olla o cacito, y cuando ya esté hirviendo, apagar el fuego, acercar la cara y cubrir la cabeza con una toalla, de forma que el vapor no se escape. Deberás estar unos 10 minutos, con cuidado de no acercar demasiado la cara para no quemarte. Se trata de abrir los poros, no de hacernos daño.
Pasado este tiempo, te secas la piel con una toalla o pañuelo de papel, y te aplicas la mascarilla. Como los poros están muy abiertos, el producto que nos apliquemos nos va a hacer mucho más efecto.
Lo ideal es utilizar una mascarilla hidratante, ya que la hidratación es el punto que más debemos cuidar si queremos mantener la piel joven.
En el apartado "cosmética casera" podéis encontrar recetas para fabricar vosotras mismas algunos de estos productos, con ingredientes naturales de los que solemos tener en casa. En ocasiones, la calidad no está relacionada con el precio del producto, y en este caso en particular, puede que nos resulte más efectiva una mascarilla casera que una comprada en el mercado.
Podemos aplicar mascarilla en la piel con la frecuencia que queramos, incluso a diario, aunque es posible que todos los días nuestra piel no necesite el mismo tipo de producto. Es importante escuchar a nuestro cuerpo. Si te paras un poco a observar, verás cómo tu piel te va diciendo exactamente lo que necesita. La deshidratación es lo más evidente. Por ejemplo, tendrás que hidratarte más si notas la piel tirante, descamada o blanquecina, o si estás cansada, te vendrá muy bien una mascarilla tonificante para estimular.
Y mientras te hace efecto la mascarilla, te puedes dar un buen baño de espuma.
Puedes echar en el agua gel de baño, sales, o el aceite esencial que prefieras, el caso es que sea para tí un momento de relax y de placer. No es necesario ni conveniente estar mas de 10 ó 15 minutos en el baño. El agua no debe estar muy caliente, porque si es así, más que relajarte te deja sin fuerzas.
Y ya que estás en la bañera, te lavas el pelo, y te aclaras la mascarilla que te pusiste en la cara.
Ahora  te puedes hacer la manicura y la pedicura muy fácilmente, pues con el baño has reblandecido las pielecitas de las cutículas y las durezas que puedas tener.
Si haces esto todas las semanas, no vas a tardar mucho en hacer esta tarea. Bastará con empujar un poquito las cutículas de manos y pies hacia atrás con un palito de naranjo, limar un poco las uñas, y si tienes alguna dureza en los pies, puedes pasar una lima, o incluso, aprovechar el baño para darte un repaso con la piedra pómez.
Si te depilas con cuchilla, puedes aprovechar también el baño para hacerlo, pero si lo haces con la maquinita que arranca el vello de raíz, éste es un buen momento, puesto que, con el agua caliente, tienes también los poros abiertos y te dolerá menos.
Y una vez hecho todo esto, te das una buena capa de crema hidratante en la cara y el cuerpo, te secas el pelo, y, si quieres, te puedes maquillar las uñas.
Éste es con diferencia uno de los mejores momentos de la semana. Te sientes limpia, cuidada, bien contigo misma por haberte dedicado algo de tiempo.
Y además, has puesto la base para que el maquillaje, el peinado, la ropa y los complementos que vayas a usar durante la semana te sienten mucho mejor.
A lo mejor te parece mucho tiempo para dedicarlo a tí misma, pero no lo verás igual si te haces esta preguntas: ¿Cuánto hubieras tardado en ir al salón de belleza, hacerte todo esto y volver? ¿Cuánto te hubiera costado?, y además, ¿cuánto tiempo dedicas a la semana a los demás?
Ya es hora de que te empieces a querer un poquito, ¿no te parece?

jueves, 8 de diciembre de 2011

La belleza

En primer lugar quiero decirte que la belleza como concepto general no existe. Lo que para unos puede ser extremadamente bello, para otros puede no tener ningún atractivo. Lo que sí es cierto es que hay cosas que hacen que tengamos un aspecto más agradable a la vista de los demás, y por supuesto, a la nuestra propia.
Todas las personas tenemos algo que nos hace diferentes de otros, cosas que nos gustan y cosas que no nos gustan tanto. Y es ese punto el único que debemos tener en cuenta a la hora de valorarnos frente al espejo: lo que nos gusta a nosotros mismos.
Lo que intento decirte es que está en tus manos potenciar aquello que más te gusta de tí, y disimular aquellas cosas que te desagradan o que no te parecen tan bonitas de tu cuerpo, de tu pelo o de tu cara.
Debes ser consciente de que la perfección es otro concepto que tampoco existe en modo absoluto, pero que podemos llegar a alcanzarla. No debes intentar ser perfecta, sino verte perfecta.
Hay personas que, sin tener una belleza de esas que hay ya establecidas como universales, se ven siempre radiantes, y eso es lo que nos hace a los demás considerarlas bellas.
Para mí, una mujer o un hombre que vayan limpios, perfumados, bien peinados, con la piel cuidada y una ropa combinada correctamente, siempre van a ser perfectos. Eso es a lo que yo llamo "buena presencia", y es el secreto, bajo mi punto de vista, del éxito.
Llegados a este punto, estarás de acuerdo conmigo que es más importante la buena presencia que la belleza establecida como tal. Vale más tener unas condiciones físicas medianas y saber sacar buen partido de ellas, que tener un cuerpo perfecto y no tener idea de cómo lucirlo.
No hay más que fijarse un poco en la gente. Muchas veces he visto por la calle personas que, con algunos pequeños cambios, serían capaces de hacer sombra a superestrellas de la televisión, que a menudo nos deslumbran con sus impresionantes físicos. Pero tenemos que ser capaces de sacar fuera todo ese potencial.
No debes intentar copiar a nadie. Tú no necesitas parecerte a nadie para estar bien. A lo mejor esa melena rubia escandalosa que le queda tan impresionante a tu artista favorita, a tí no te favorece tanto, así que vamos a centrarnos en lo que tenemos y en cómo podemos mejorarlo.
La seguridad en tí misma va a ser siempre tu mejor aliada.
En este blog vas a aprender a maquillarte, a peinarte y a cuidarte en tu propia casa, sin necesidad de tratamientos costosos y cansados.
La belleza debe ser un placer, no una tortura. Tardamos igual en ponernos divinas que en disfrazarnos de feas.
No vamos a tapar nuestros defectos con plastas de maquillaje, vamos a poner bonito lo que antes nos parecía feo.
¡Ánimo, chicas, todas podemos!