A pocos días de las fiestas navideñas, me parece interesante hacer un hueco para los dos colores estrella de esta época. Son sin duda el dorado y el plateado.
Los complementos en estos colores son capaces de transformar un vestido sobrio en festivo, aportando el toque de luz que necesitamos para ciertas ocasiones.
Son colores muy llamativos, por lo que nos pueden resultar un poco cargantes para usar a menudo, pero en épocas de fiesta se vuelven imprescindibles, teniendo en cuenta sobre todo, su gran capacidad para combinar con casi la totalidad de los demás colores.
El dorado se adapta muy bien a los colores cálidos, salvo el amarillo, y también destaca mucho sobre los verdes ligeramente amarronados, siendo, bajo mi punto de vista, el marrón su combinación perfecta. Con respecto a los "no colores" (blanco y negro), en mi opinión no les favorece tanto, aunque hay mucha gente que identifica el negro-oro como signo de glamour extremo. Es cuestión de gustos, pero yo considero que el dorado resta elegancia a ambos colores, e incluso me atrevería a decir que aporta un toque fúnebre al negro.
El plateado es algo más ligero, y por ello más versátil a la hora de hacer combinaciones con otros tonos. Para mi gusto, este color ejerce el efecto contrario al dorado con respecto al blanco y al negro. Los alegra con un punto festivo, al mismo tiempo que realza el color y es capaz de convertir en espectacular cualquier prenda sencilla.
Podemos combinar con plateado prácticamente cualquier color, tanto frío como cálido, aunque, al contrario del dorado, los tonos amarronados son quizas los menos favorecidos en este caso.
Fijándonos ahora en nuestros propios rasgos físicos, y siguiendo el mismo criterio que a la hora de combinar oro y plata con tejidos, creo que el dorado está reservado casi exclusivamente para las chicas de piel y cabello oscuro, ya sean morenas o castañas. Es un color que realza de una forma espectacular las pieles morenas, pasando prácticamente desapercibido en chicas rubias o pelirrojas.
Por supuesto hay que tener en cuenta que cada persona es única y exclusiva, por lo que no hay mejor prueba para saber si un tono nos favorece más que otro que probárnoslo delante del espejo y comparar.
El plateado, en cambio, favorece a todo el mundo, realzando muchísimo tanto las pieles claras como las más tostadas. Unos complementos en plateado van a ser, en mi opinión, sin lugar a dudas, un éxito asegurado para cualquiera.
De cualquier manera, es más recomendable siempre que estos colores vayan combinados con otro, ya que utilizarlos de manera única puede recargar demasiado el resultado final. Con los estampados hay que tener cuidado especial, a menos que el tejido no contenga mucha variedad de colores o que el oro o plata estén integrados dentro del mismo estampado.
Y con respecto al maquillaje, igualmente podemos utilizar sin miedo a equivocarnos los tonos oro con toda su gama en pieles morenas, y combinado con sombras y coloretes en toda la gama de colores tierra o verdosos, mientras que las pieles claras se verán claramente más favorecidas con tonos fríos, como los azules y verdes, realzados con toques plateados.
La forma de aplicar el punto de luminosidad tan característico de estas fiestas puede ser en forma de sombra de ojos, más indicada para dar un toque en el arco de debajo de la ceja, o bien como tono de base del iluminador. También podemos encontrar delineadores líquidos para ojos en estos colores, pero es aconsejable no aplicarlos en toda la linea de pestañas, sino solamente en la mitad interior, es decir, desde el lagrimal hasta el punto medio del ojo, y solo en el párpado superior. Para el resto, utilizaremos un tono oscuro que es lo que va a dar profundidad a la mirada.
En cuanto a las máscaras de pestañas, es mejor elegirla siempre un poco más oscura que nuestro propio color, porque se trata de intensificar. Los colores dorado o plateado nos van a hacer el efecto contrario del que queremos conseguir al aplicar la máscara, así que no considero que sean la opción adecuada. Ocurre lo mismo con los labiales. La única forma de que nos favorezca un dorado o plateado en los labios va a ser si utilizamos un gloss transparente con micropartículas de estos colores, o bien aplicando un toque de oro o plata sobre un tono oscuro que hayamos elegido de base.
Los brillos sobre la piel pueden ser muy favorecedores, aunque el efecto es mucho mejor si se colocan en zonas estratégicas como el centro del escote o las sienes. Si no te gusta el brillo excesivo, pero quieres dar una luminosidad especial a tu piel en estos días, puedes usar una hidratante corporal de efecto nacarado, con la que conseguirás el acabado perfecto para lucir una piel divina.
Ahora que todavía faltan unos días para las fiestas, puedes empezar a experimentar con estos colores, ver el que más se adapta a tu estilo y a tus características físicas y elegir aquél con el que te encuentres más favorecida. Es tiempo de brillar. No pierdas la ocasión.
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