lunes, 12 de diciembre de 2011

Las prebases

La prebase es un producto que se utiliza antes del maquillaje, para preparar la piel.
Con su uso logramos resultados que la base por sí sola no es capaz de alcanzar, por lo que a la hora de realizar un maquillaje completo, la aplicación de la prebase es, según mi criterio, indispensable.
Podemos clasificar las prebases en tres grupos:

* Para ojos:
Generalmente se suele presentar en textura cremosa o líquida. Se utiliza para fijar la sombra de ojos, evitando con ello la formación de los antiestéticos pliegues en los que el color queda acumulado. Además, sirve para intensificar el tono de color que hayamos elegido para maquillar el párpado.
Su aplicación es muy sencilla. En ocasiones, en la presentación del producto viene incorporado el pincelito para extenderlo, pero también podemos usar una esponjita de maquillaje, o incluso los propios dedos.
Se trata de cubrir la totalidad del párpado superior.
Otra opción para fijar las sombras en polvo y conseguir colores más intensos es poner una sombra en crema a modo de prebase. De esta forma, el polvo quedará adherido a la crema y conseguiremos una mayor duración, pero en cualquier caso no tendremos el mismo resultado que con la prebase.

* Para labios:
Son menos utilizadas, pero no por ser menos efectivas. Se suelen presentar en un formato similar al del gloss o la barra de labios, y su utilidad es prácticamente la misma que la de los ojos, fijar el maquillaje, intensificar el color, y en este caso, hay algunas marcas que incluyen también agentes de efecto volumen para engrosar los labios. Los de este último tipo se pueden aplicar también por encima del labio superior, y nos sirve para disimular pequeñas arruguitas que tengamos en esa zona.

* Para la piel del rostro:
Dentro de este tipo de prebases, podemos hacer una segunda división

_ Transparentes:
Sirven para fijar la base de maquillaje, alisar la piel, cerrar los poros, iluminar, y hay algunas marcas que incorporan un efecto ligeramente tensor. Algo parecido a una ampolla flash, pero más suave.

_ De color:
Además de fijar el maquillaje, su función principal es unificar el tono de la piel, además de iluminar.
El color de la prebase va a depender de cada caso específico, e incluso puede haber ocasiones en las que tengamos que utilizar más de un color para corregir diferentes zonas de la cara.

Blanco: Se usa básicamente para iluminar, y también evita que los poros se manchen con el color del maquillaje de base. En mi opinión, es indispensable en un maquillaje de novia.

Verde: La utilizaremos para disimular rojeces.

Amarillo: Indicada para manchas oscuras, o para pieles con tendencia violácea.

Rosado: Para contrarrestar el color verdoso de la piel.

Malva: Para iluminar pieles apagadas o muy claras y con tonos amarillentos.

El principal problema que suele presentar la prebase de color es que suele ser un producto bastante denso y difícil de difuminar, aunque su presentación sea fluida, ya que de otro modo no cubriría las imperfecciones.
Si vamos a hacer la aplicación en puntos concretos del rostro, podemos utilizar los dedos, un pincel o una esponjita, pero si queremos cubrir todo el rostro, podemos mezclar la prebase con la base de maquillaje habitual, y conseguiremos el efecto deseado sin que la tarea nos resulte muy complicada.

Aunque es un producto cada vez más conocido y su uso se está extendiendo cada vez más, la prebase no es un elemento imprescindible, según mi criterio, para un maquillaje diario, a menos que tengamos algún problema específico o puntual en alguna zona. Sin embargo, sí es muy recomendable añadir al menos una prebase a nuestro neceser de maquillaje, para usarlo en ocasiones en las que necesitemos o simplemente nos apetezca recurrir a ella para tener un aspecto más radiante que de costumbre.
Si no tienes claro cual puede ser más adecuada para tu tipo de piel, seguramente es que no tienes ningún problema que sea muy evidente, así que lo más acertado será que te decidas por una transparente, aunque no está de más que tengas una de color verde, porque es el único color que alguna vez seguro te va a hacer falta, ya sea para disimular un granito, un roce o una pequeña heridita.
Por último, aconsejarte como siempre que el producto sea de calidad. Ten en cuenta que lo vas a tener en contacto directo con la piel durante muchas horas, y aunque te parezca algo caro, te va a durar muchísimo, aunque lo utilices a diario.

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